Connect with us

Detective Privado

La Escena y el Primer Plano –Detective Privado

La Escena y el Primer Plano –Detective Privado

Published

on

Photo: fjcastro

La escena ideal combina en una sola toma los tres tipos de planos vistos hasta ahora. Aproximadamente, el plano medio ocupará el 80% del tiempo de grabación, dejando para una captura efectiva del primer plano solamente los segundos necesarios para tener una imagen clara y definida mientras que el plano de ubicación lo tomaremos volviendo el zoom para atrás al finalizar la acción que buscamos constatar o, al cambiar esta, dé lugar durante unos segundos escasos. 

El primer plano, realmente, solo hace falta tomarlo una vez por cada cambio de ropa. Es decir, si la persona investigada no cambia de ropa en toda la grabación, a no ser que ésta sea muy larga, con haber tomado un buen primer plano y mantener bien definido su rostro en los planos medios, nos será suficiente. Conviene, como hemos dicho antes, que tras cada cambio de ropa o de look se tome un nuevo primer plano para despejar en el espectador cualquier tipo de duda sobre la identidad del filmado. El plano general convine tomarlo en cada ocasión que se cambie de escenario de la acción. Tomaremos muchos, pero solo dejaremos en el vídeo final los realmente interesantes, el problema es que, en nuestro trabajo muchas veces no sabes qué es lo realmente interesante hasta que lo finalizas y es mejor tener mucho material inútil grabado que echar en falta aquella imagen o localización a la que no dimos importancia en su momento. 

Como suelo comentar a mis colaboradores: «Ante la duda graba, y procura dudar mucho». Nada puede ser más frustrante que observar a nuestro investigado reunirse con alguien en plena calle, no darle importancia y no grabarlo, y que al final resulte una persona clave en nuestra investigación. 

¿Por qué un porcentaje tan alto de planos medios? Porque son los que nos permiten visualizar la acción, que en general suele ser nuestro encargo principal. Los otros dos tipos de planos son imprescindibles pues de nada nos sirve tener a alguien realizando una acción y no poder distinguir de quien se trata o en qué lugar ocurre, pero en general se suele abusar de los primeros planos. 

Cuando veo vídeos compuestos principal o únicamente por caras gigantes que ocupan todo el plano, toda la pantalla, me dan ganas de decir: «Vale, es él/ella, pero ¿qué hace?, ¿dónde está?». 

Los clientes no nos contratan para obtener retratos de sus parejas, trabajadores, estafadores o del vecino que le agujerea las ruedas del coche, nos pagan para demostrar, ante quien ellos consideren oportuno, que una persona determinada en un contexto determinado realiza o no realiza algún tipo de conducta. No nos dejemos llevar por la euforia del «¡Lo he pillado!» y centrémonos en lo importante: «Que hace nuestro investigado».

El primer plano

Hasta ahora hemos visto como evidenciar las acciones de nuestros investigados y relacionarlas con un lugar concreto en el espacio-tiempo, pero todo eso carece de sentido si no conseguimos identificar sin ningún tipo de duda a nuestro investigado. Para que nuestro vídeo tenga sentido, como parte del informe del detective, debemos aclarar cuanto antes la identidad del protagonista de la acción. Es obvio que el investigado, siempre que sea posible, negará ser el protagonista de la grabación afirmando no ser él el que sale en las imágenes captadas y negando la mayor. El primer plano, que entendemos como la captación exclusiva del rostro tanto de frente como de perfil de nuestro investigado, será el encargado de despejar cualquier tipo de duda sobre la identidad del protagonista de nuestra grabación. 

Pese a lo esencial que resulta la captación del primer plano, debemos intentar no forzar la situación y esperar a que se dé la ocasión oportuna. Como detectives privados, nuestra ubicación respecto al investigado suele ser posterior, colocándonos a la espalda del sujeto con la intención de ver y no ser visto, esta es la causa por la que conseguir un plano frontal no suele resultar sencillo. 

El mejor momento de captación del primer plano suele ser a la salida de un portal, bien sea su domicilio como un establecimiento visitado, o marchando de regreso al lugar en que se inició la grabación. Al poder anticipar la dirección hacia dónde marchará el sujeto, al menos en sus primeros pasos, podemos colocarnos de la manera óptima para grabar de frente sin ser vistos. 

Un error típico en la captación de primeros planos es el de forzar tanto el zoom que entramos en la parte de zoom digital. Al hacer esto solamente conseguimos un aumento del tamaño de los píxeles (la aparición de los «cuadritos») acompañado por un temblor, cada vez mayor de la imagen. Mi consejo en estos casos es no forzar nunca el zoom más allá de su límite óptico, puesto que el zoom digital no es más que un «aumento falso» y automático de la imagen que, en caso de ser necesario, podemos conseguir con mucha más calidad y control durante la edición del vídeo y la captación de fotogramas. Por supuesto el enfoque y el control de la ganancia de luz en estos casos es primordial para la captación de una imagen válida, pero de estos aspectos ya hablaremos más adelante. 

Hemos dicho antes que la captación del primer plano debe ser lo antes posible en la grabación del vídeo para evitar que la duda sobre la identidad del observado no distraiga al espectador de la acción que pretendemos acreditar, pero debo decir, a modo de anécdota, que la cara que pone un investigado cuando lleva varios minutos de visualización del vídeo negando ser el protagonista y aparece el primer plano aclaratorio al final de la visualización no tiene precio. 

A continuación, dos imágenes de primeros planos procedentes de las fotografías anteriores: 

Primer plano #1 

Chico joven de pelo corto castaño. Debido a la amplificación de la imagen los detalles de su rostro aparecerían más difuminados y se empiezan a observar los famosos «cuadritos» de los pixeles. 

Primer plano #2 

Chico de unos 30 años con el pelo más largo por encima y corto por los lados. Se observa que el color del pelo varía, siendo más oscuro en la parte interior y prácticamente blanco en la parte exterior. Al no haber sido necesario el aumento digital de la imagen, ésta muestra los detalles de una manera más precisa y suave (dejando aparte claro el retoque realizado para imposibilitar su identificación). 

Estas dos imágenes que tan sencillas son de tomar cuando se trata de meros paseantes, suelen ser bastante más difíciles cuando se trata de las personas a quienes investigamos. En cualquier caso, son dos buenos ejemplos de primeros planos, y uno de ellos es también un buen ejemplo del motivo por el que no hay que entrar en el zoom digital. 

En la próxima entrada hablaremos de cómo sería la escena ideal a grabar. 

Cursos

El Detective Privado en el ámbito familiar.

El Detective Privado en el ámbito familiar.

Published

on

Photo fjcastro

En los años que llevo ejerciendo mi profesión, he comprobado que es habitual no ya solo el desconocimiento de la figura del detective privado, sino también de aquellos temas en los que desarrollamos nuestra actividad y que pueden reportar grandes beneficios a nuestros clientes.

Esto es así ya que el detective privado es el único profesional legalmente capacitado que lleva a cabo investigaciones de carácter confidencial para personas físicas o jurídicas. En este sentido, es significativa la consideración que de nosotros tiene el Tribunal Supremo, que nos define como testigos privilegiados.

No en vano, para el ejercicio de la profesión se requiere cursar unos estrictos estudios tras lo cual se obtendrá la licencia profesional (TIP) legalmente habilitada por el Ministerio del Interior.

Por ello, como modo de acercar la figura del detective privado a la sociedad, creo que es interesante analizar algunos de los más frecuentes campos en los que trabajamos, de modo que despachos de abogados, clientes y la sociedad en general, puedan entender que a través de nuestro trabajo, pueden obtener beneficios que no solo desconocen, sino que exclusivamente podemos prestar los Detectives Privados.

Los campos de actuación abarcan investigaciones de carácter, familiar, personal, económico, laboral, de seguros, informes comerciales y pre-comerciales, de solvencia, mercantiles, relacionados con nuevas tecnologías, propiedad industrial, arrendamientos, etc.

Sin entrar en una exhaustiva descripción de estos campos, más propia del temario de un curso para la obtención de la licencia de detective privado, creo interesante exponer algunos de ellos, centrándome en este caso en aquellos relacionados con el ámbito familiar, referido a todas aquellas investigaciones relacionadas con las relaciones personales y familiares, porque entiendo que este es el que más incidencia tiene en la sociedad, ya que a todas las personas les puede afectar.

Convenios de separación

En los convenios que se acuerdan en los procesos de separaciones y divorcios, quedan establecidas las normas por las que se regirá la relación entra las partes tras la separación. El tiempo que ha estado vigente la unión de la pareja, la situación laboral de ambos, los posibles desequilibrios económicos, la custodia de los hijos, regímenes de visita, pensiones a la otra parte e hijos, atribución de la vivienda, etc.

En ocasiones se acude a nuestras agencias de investigación antes de firmar estos convenios con el fin de que si la otra parte no está dispuesta a reconocer la realidad de su situación, obtener un informe de detectives que acredite estos hechos, de modo que ante la falta de acuerdo, si se ha de acudir al Juzgado, tener una prueba irrefutable que permita al juez tomar la decisión más justa.

Un ejemplo de esto, serían aquellos casos en los que una de las partes niega estar trabajando o hacerlo por un número de horas inferior a lo que oficialmente podría figurar, con lo cual, nuestro trabajo sería demostrar la realidad de la situación laboral de esa parte, que determinaría el pago de una pensión u otra, e incluso la anulación.

En otras ocasiones, una vez firmado el convenio y siendo ya efectiva la separación, se da con mucha frecuencia que pasado un tiempo, la situación que fundamentó el convenio, ha podido cambiar, de modo que es lógico que también se puedan modificar las condiciones del acuerdo. Para ello se llevará cabo un trabajo que demuestre la realidad laboral o profesional del investigado que permita determinar al juez la cuantía de la pensión.

Siguiendo en el ejemplo del trabajo, si cuando se firmó una de las partes no trabajaba y ahora sí, pero nuestro cliente desconoce lugar y tipo de trabajo, nuestro trabajo consistiría en comprobar esa actividad laboral, si es por cuenta ajena o no, horarios, condiciones del trabajo, etc.

El desarrollo de estas investigaciones implica en primer lugar saber si efectivamente trabaja y dónde. En ocasiones será nuestro cliente quién facilite la información, pero si no, será necesario hacer un seguimiento para comprobarlo.

Visto esto, se determinará en el caso de que trabaje en mismo lugar, en diferentes días de la semana, a lo largo de mes y medio aproximadamente, ver que entra y sale del lugar de trabajo, si es posible, que nos atienda, para poder constatar que es un trabajo habitual, de modo que aunque pudiese alegar en sede judicial que solo fue un día, a modo de favor personal, nuestro informe aporte otros datos que el juez valore en su justa medida.

Debemos tener en cuenta que en ocasiones, estos trabajos realizados por cuenta ajena, son sin contrato o con un contrato por menos horas de las que efectivamente realiza.

Esto también es aplicable a trabajadores autónomos, que reconociendo su actividad, podrían manifestar una actividad muy inferior a la real, que condicionaría la pensión a dar a la otra parte.

Dejando de lado las responsabilidades derivadas del ilícito, si esto es así, nuestro trabajo es el único modo de demostrar la realidad de la actividad laboral.

La custodia de hijos

Otro tema de trabajo muy habitual en nuestros despachos es el referente a la custodia de hijos.

Si bien al día de hoy en la sociedad actual la norma común en las separaciones es la de la custodia compartida, ya sea por semanas, quincenas, esto puede variar en función de numerosos factores, que abarcan desde la edad de los hijos a la disponibilidad de los padres, así como otras circunstancias.

No hay que olvidar que la custodia lleva aparejado un componente económico: cuánto más tiempo estén con uno de los padres, mayor deberá ser la pensión que el otro pase para el sostenimiento de los hijos. Hemos observado que a veces se solicita una custodia compartida al objeto de minorar la pensión de alimentos a la otra parte, si bien, luego no ejerce de facto la custodia.

En este sentido recordamos que la esencia de la custodia es su ejercicio real. Independientemente del tiempo que se tiene la custodia, ésta debe ejercerse, no delegarse. Es decir, dejando de lado las horas que los hijos pasan en el colegio, o que, dentro de un criterio normal, pasen con abuelos u otros familiares, si la mayor parte del tiempo que un padre o madre tiene la custodia, están con terceras personas, pudiendo estar ellos, sería posible solicitar un cambio del régimen de custodias o visitas.

En nuestra agencia hemos constatado con frecuencia casos en los que aquel que tiene la custodia deja de manera habitual al hijo con otras personas, hecho que si se demuestra que es habitual, podría variar el acuerdo establecido en su momento a este respecto.

Esa decisión corresponde al Juez, que determinará qué tiempo y/o circunstancias es el razonable que esté con terceros, pero un informe de un detective ha ayudado en muchas ocasiones a la decisión del juez.

Así mismo, actitudes y comportamientos alejados del concepto jurídico del “buen padre de familia” tales como la desatención del hijo, dejándolo solo en casa, no ejerciendo vigilancia en la calle o comportamientos como una conducción negligente de vehículos, realización de actividades peligrosas o no adecuadas a su edad, etc.

En general, el desarrollo de estas investigaciones consiste en aportar las pruebas que determinen sin duda cómo ejerce la custodia el padre en cuestión.

El que un juez ordene el cambio de custodia es complicado, porque se trata de un derecho básico. Por ello a lo largo de unas semanas, deberemos observar cuál es el comportamiento habitual. Nuestro cliente debe entender que en estos casos se requiere más que en otros la habitualidad. Puntualmente, cualquier persona puede encontrarse con situaciones que condicionen el ejercicio de la custodia.

Un caso más extraño y extremo, pero que también se da, es el que uno de los padres durante el ejercicio de la custodia, lleve un modo de vida incompatible con el que se considera adecuado en la convivencia con un menor de edad, como por ejemplo, abuso y/o consumo de alcohol o sustancias narcóticas, etc.

Uso de vivienda

En las separaciones ha sido frecuente que el uso de la vivienda habitual del matrimonio se adjudique a aquella parte que tenga la custodia de más duración de los hijos, con el objeto de que estos sigan residiendo en la casa de modo que se altere lo menos posible su modo de vida, lo que no altera las obligaciones de la otra parte a contribuir al mantenimiento de la vivienda en pagos tales como hipoteca, impuestos, seguros, etc.

Sin embargo, esa situación, conlleva la obligación de que la parte que se queda en la vivienda, caso de rehacer sentimentalmente su vida, no puede convivir en esta casa con su nueva pareja. En los últimos años y como consecuencia de la jurisprudencia establecida al efecto, se nos contrata para que se demuestre si se cumpliendo con este requisito.

Un informe debidamente fundamentado, obligaría a cambiar la adjudicación de la vivienda, y su posible venta, con la liberación de las cargas económicas de la otra parte.

Para ello, no necesariamente debe de pernoctar en ella todos los días. Será la suma de comportamientos y actitudes lo que nos dé base de nuestro informe.

Así, observando en distintos días de la semana, de lunes a domingo, a diferentes horas, la entrada y salida de la misma, si alguna vez permanece por la noche, si de manera habitual acude a comer a la misma, si hace uso de su propia llave, recogida de correo, sacar la basura, pasear al perro, etc.

También puede ser interesante recabar manifestaciones de vecinos que confirmen que reside en la casa.

Para que este informe sea válido ante el juez, deberemos realizarlo a lo largo de un plazo que oscilará entre un mes y dos, porque si solo fuese unos días de una semana, podría alegar que fue una situación puntual.

Hay otros muchos temas de investigaciones de tema familiar/personal, como por ejemplo relacionados con herencias, localización de personas desaparecidas, drogodependencias, adicciones, sectas, control de actividades de menores o alguno de los cónyuges, etc.

Continue Reading

Cursos

Las 20 pistas que revelan una infidelidad según un detective privado

Las 20 pistas que revelan una infidelidad según un detective privado

Published

on

Photo fjcastro

Un investigador que trabajó para el FBI y tiene más de 40 años como detective privado enumeró las 20 características que probarían una infidelidad en la pareja. «Si se cumplen 4 o más habría que preocuparse», aseguró.

Las relaciones de pareja suelen ser una de las más buscadas por las personas a lo largo de su vida, pero muchas de ellas no son del todo sinceras o acaban de la peor manera producto de una infidelidad. Un detective privado que supo trabajar para el FBI dio a conocer las 20 pistas que revelan una infidelidad y varias de ellas hicieron que más de uno o una mirara a su pareja con sospechas.

La experiencia de más de 40 años en investigaciones le dio a Thomas Martin la capacidad de de ver y conocer todas las señales que indican infidelidad. Más allá de la publicación de su instructiva lista, el detective dejó en claro que la persona no debe preocuparse si su pareja cumple con una o dos características, pero sí debe hacerlo si son cuatro o más.

El listado de características o actividades que tiene o desarrolla alguien que está cometiendo una infidelidad hizo que el detective privado fuera entrevistado por varios medios de Estados Unidos y en uno de ellos detalló cuales son los signos más evidentes. «Pasar horas extras en el trabajo, los viajes de negocios, menor cantidad de relaciones sexuales o estar todo el tiempo a la defensiva», comenzó diciendo el experimentado detective que ahora preside su propia agencia.

El cambio de actitudes o la incorporación de nuevos hábitos también pueden ser señales de infidelidad según Thomas Martin. «El compromiso con una actividad física como ir al gimnasio o la adquisición de ropa nueva, pueden ser una clara señal de que la pareja está trabajando para mejorarse a sí misma, pero con otra persona en mente», advirtió el detective.

El investigador confía en el listado que armó para detectar posibles infidelidades, pero remarcó que una persona no debe entrar en pánico ante estas situaciones o sacar conclusiones precipitadas, ya que puede “poner en peligro una relación valiosa por lo que pueden ser ansiedades infundadas”.

Finalmente el detective comentó cómo en la actualidad es mucho más fácil descubrir un engaño ya que con la tecnología está al alcance de la mano seguir los pasos de una persona. En ese sentido reconoció que son menos las personas que lo contratan para probar una infidelidad, pero Martin acepta las reglas del juego. “El juego cambió de manera drástica. Y la tecnología es el 100% de la razón”, reflexionó.

Las 20 pistas que revelan una infidelidad:

  1. Los cambios de hábitos.
  2. Salir temprano de la casa y regresar tarde.
  3. Los viajes de negocios.
  4. Las ausencias por vacaciones o eventos familiares.
  5. Las horas extras excesivas.
  6. Los gastos inexplicables.
  7. Las cuentas secretas en las redes sociales o correo electrónico alternativo.
  8. Las facturas de tarjetas de crédito ocultas.
  9. El aseo personal adicional.
  10. El olor a perfume de otra persona o manchas de lápiz labial en el cuello o en la ropa.
  11. La compra de regalos.
  12. Los artículos inexplicables encontrados en lugares extraños.
  13. Anotarse en el gimnasio.
  14. Las llamadas perdidas en el celular desde un número desconocido.
  15. Los mensajes de texto codificados o secretos.
  16. Tener menos relaciones sexuales.
  17. Ser evasivo o estar a la defensiva.
  18. Las mentiras obvias.
  19. La irritabilidad o el mal genio.
  20. El odio a las visitas inesperadas porque la presencia de la pareja puede llegar en un momento inoportuno para la persona infiel.

Continue Reading

Detective Privado

Relación con las FFCCSS –Detective Privado

Relación con las FFCCSS –Detective Privado

Published

on

Photo:fjcastro

Una vez resaltada la importancia que tiene la coordinación de la Seguridad Pública con la Seguridad Privada que viene enmarcada legalmente, nos podemos preguntar:

¿Cómo se concreta la colaboración entre la Seguridad Pública y la Privada?

De forma muy resumida, los expertos entienden que principalmente se establece mediante:

− La canalización de la información sobre la actividad delictiva en la que se tenga conocimiento, como el lugar, día, hora, modus operandi empleado en la comi­sión de los delitos así como las características de los presuntos autores, etc.

− Las condiciones de victimización en las personas o en los bienes afectados.

− El auxilio en las actuaciones policiales.

− La documentación de las intervenciones que en la mayor parte de las veces, tiene que ser documentada por el Servicio Policial y remitidas a la Autoridad Judicial.

La Seguridad Privada puede aportar al servicio policial, entre otras cosas:

− La denuncia de las infracciones, dando cuenta de todas las incidencias de las que tengan conocimiento.

− Apoyo en el momento de la intervención o, en su caso, la adopción de las pri­meras medidas preventivas hasta que lleguen los Servicios Policiales.

− La protección, preservación y custodia de las pruebas e indicios del delito, abs­teniéndose de su manipulación.

− La facilitación de aquellos datos de interés en la investigación de los hechos acaecidos.

El modelo de coordinación de los servicios de Seguridad Privada con las fuerzas de seguridad tiene un referente actual de gran proyección y eficacia que se constituye como modelo, diseñado por el Cuerpo Nacional de Policía, conocido como Red Azul.

La Red Azul

Con este programa se persigue establecer un canal de comunicación rápido, eficaz y seguro de aquella información que se debe trasladar en ambos sentidos que cobra especial relevancia cuando se trata de datos relativos a la Seguridad Bancaria.

El entonces Director General de la Policía, Ignacio Cosidó, presentó en febrero de 2012, el Plan Integral de Colaboración entre la Policía Nacional y la Seguridad Pri­vada denominado “RED AZUL”.

Este plan promueve un proceso de cambio que pretende alcanzar un modelo pro­fesional de complementariedad y corresponsabilidad para aprovechar los recursos del sector privado en la seguridad pública.

Su finalidad consiste en reforzar la integración de los servicios y capacidades de la Seguridad Privada como recurso externo del sistema nacional de seguridad para aprove­charlos en beneficio de la seguridad de todos.

Con la Red Azul de Seguridad (R@S) se pretende alcanzar el máximo beneficio a través de una verdadera alianza de seguridades. La Policía Nacional construye así las bases para una verdadera y fructífera colaboración con las 1.500 empresas de Seguri­dad Privada, en las que trabajan más de 100.000 profesionales, y 600 Departamentos de Seguridad.

Este nuevo modelo aprovechará los servicios del sector privado, logrando multiplicar el número de efectivos que trabajan para garantizar la seguridad ciudadana y potenciando el trabajo de inteligencia que repercute en una actuación operativa más eficaz y eficiente.

Como se sabe, las empresas privadas disponen de trabajadores y medios técnicos en cualquier rincón de la geografía española, desde un domicilio particular a la protección de personalidades o estructuras críticas, pasando por un centro comercial o un edificio público. Sus informaciones serán procesadas e integradas en la inteligencia policial y, en función de su colaboración, la Policía Nacional les suministrará también los datos que puedan ser útiles para garantizar la seguridad.

Nadie discute que en materia que “en seguridad colaborar siempre suma y, no ha­cerlo, siempre resta”. Por ello la Dirección General de la Policía quiere sumar esfuerzos y recursos –tanto humanos como materiales– para un mismo fin: la convivencia en un entorno pacífico y seguro.

Para realizar este ambicioso Plan, la Policía Nacional se compromete a:

− Facilitar la información pertinente en base a la reciprocidad y bidireccionalidad.

− Integrar y distribuir la información recibida, que será integrada en el sistema de información de policial para su explotación por parte de otras unidades.

− Permitir la participación en la planificación activa de servicios, y

− Reconocer profesionalmente el aporte informativo o material realizado por el sector privado.

Paralelamente las empresas de Seguridad Privada, a través de esta Red, utilizarán los canales y procedimientos establecidos; pondrán a disposición de la Policía Nacional toda la información que posean sobre hechos delictivos o susceptibles de afectar a la seguridad ciudadana; se comprometen a hacer un buen uso de la información recibida y guardar la reserva necesaria de la información o apoyo que reciban.

El aporte y tipo de información a suministrar al sector privado estará en función de la eficacia y compromiso de la colaboración alcanzado, y dependiendo de ese compro­miso podrá suministrar y recibir información referida a la comunicación de incidencias y alertas de seguridad, acontecimientos especiales, ejecución de planes, personas deteni­das, identificadas o buscadas, objetos o vehículos sospechosos o sustraídos, modalidades delictivas, evolución de la criminalidad, informes de situación, boletines informativos, comprobación de datos y antecedentes, y otros de similar naturaleza que puedan redundar en beneficio de la seguridad pública.

Anualmente, se realizan más de 50.000 actuaciones concretas de colaboración entre la Policía Nacional y la Seguridad Privada. En su trabajo una de cada tres actuaciones de la Policía Nacional cuenta con la presencia, información y colaboración de la Seguridad Privada.

Conocido es también que más del 70% de los ciudadanos de la Unión Europea de­sean una Europa más segura convirtiéndose la seguridad como uno de los valores más preciados y considerado un derecho social básico.

La eliminación de barreras ha permitido una mejor circulación de bienes, de perso­nas, de moneda, pero nos enfrentamos también a flujos negativos, amenazas globales a las que debemos de hacer frente todos juntos, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el personal de la seguridad privada.

La Seguridad Privada tiene una creciente participación en el Modelo de Seguridad Español y se encuentra incorporada como uno de los ejes de actuación en torno a los cuáles se articulan los Planes Estratégicos del Cuerpo Nacional de Policía, que dentro del área de Seguridad Ciudadana establecen la necesidad de “conformar espacios de ac­tuación concertada con el Sector de la Seguridad Privada y potenciar el intercambio de información y la colaboración”.

España por lo que, para el cumplimiento de esta exclusiva competencia legal, se asigna a la Comisaría General de Seguridad Ciudadana el control administrativo sobre las acti­vidades de seguridad privada, cuyo ejercicio se materializa a través de su Unidad Central de Seguridad Privada, y de los Grupos Provinciales de ella dependientes, en su condición de Autoridad Nacional de Control.

Para el mejor cumplimiento de su misión legal en este ámbito, desde el año 2008 el Cuerpo Nacional de Policía cuenta con un Plan Estratégico de Seguridad Privada, a través del cual, y sobre la idea estratégica de que “Allá donde esté la Seguridad Privada, está el Cuerpo Nacional de Policía”, se articulan cuatro ejes de actuación, constituyendo el “impulso y potenciación de la colaboración” el tercero de dichos ejes.

El intercambio de información y el mutuo apoyo en sus respetivas actividades, repre­sentan la base necesaria sobre la que poder establecer una verdadera y fructífera relación de colaboración entre los responsables de los servicios de Seguridad Privada y el Cuerpo Nacional de Policía.

La Seguridad Privada se constituye, por lo tanto, bajo el control de la Seguridad Pública ejercido por el Cuerpo Nacional de Policía, en instancia coadyuvante e indis­pensable para la prevención del delito y la protección de personas y bienes, siendo sus servicios complementarios y especialmente colaboradores respecto de los que presta el Cuerpo Nacional de Policía1.

Objetivos específicos de la Red Azul

Por todo lo anterior, constituyen objetivos específicos de la RED AZUL los siguientes:

a) Institucionalizar las relaciones de colaboración entre los responsables del Cuer­po Nacional de Policía y del Sector de la Seguridad Privada.

b) Intensificar los contactos de colaboración a todos los niveles entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada.

c) Incrementar la información bidireccional entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada.

d) Mejorar la respuesta operativa en las actuaciones de auxilio y colaboración eje­cutiva entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada.

e) Conseguir más eficacia y eficiencia de la estructura y medios existentes en el Cuerpo Nacional de Policía y en el Sector de la Seguridad Privada

Para la consecución de los objetivos expresados, por parte del Cuerpo Nacional de Policía se pondrán en marcha las siguientes líneas de actuación:

a) Línea de apoyo y relación permanente con el Sector de la Seguridad Privada, especialmente con Empresas, Departamentos y Despachos.

b) Línea de atención especial a los sectores estratégicos de la Seguridad Privada, particularmente los enmarcados en el ámbito financiero, telecomunicaciones, energía, infraestructuras críticas y empresas de implantación nacional.

c) Línea de fomento de la complementariedad operativa de los recursos y capaci­dades de la Seguridad Privada, especialmente en los ámbitos preventivo, inves­tigativo y de información.

Principios rectores. La relación de colaboración entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada se encontrará presidida por los siguientes principios rectores de la colaboración:

a) Principio de Legalidad: La colaboración se producirá con el necesario respeto al ordenamiento jurídico.

b) Principio de Seguridad: La colaboración se encontrará exclusivamente basada en la necesidad y el buen fin para la seguridad.

c) Principio de Relación: La colaboración se fundamentará en la mutua confianza y lealtad entre las partes, garantizándose la debida reserva y confidencialidad cuando sea necesario.

Para el intercambio de información o apoyo operativo desde el Cuerpo Nacional de Policía hacía el Sector de la Seguridad Privada, se han de reunir los siguientes elementos:

a) Elemento justificativo: La solicitud realizada ha de ser conforme con la activi­dad o función desarrollada y necesaria para el servicio.

b) Elemento explicativo: La solicitud ha de tener una potencialidad o interés para la seguridad pública o, al menos, suponer un aporte de información útil, suscep­tible de ser integrada en el sistema de inteligencia corporativa.

c) Elemento operacional: La respuesta se limitará a participar o a ejecutar aquello que resulte verdaderamente relevante y adecuado al requerimiento efectuado. La materialización de la relación de colaboración entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada, se producirá, en todo caso, con plena sujeción a las características establecidas en la presente RED AZUL.

Compromisos asumidos. En su relación de colaboración con el Sector de la Seguridad Privada, el Cuerpo Nacional de Policía asume los siguientes compromisos:

a) Reciprocidad y bidireccionalidad: Por parte del Cuerpo Nacional de Policía, y en función del grado de relación alcanzado en la colaboración, se facilitará la información y el apoyo que resulten necesarios en cada momento para el cum­plimiento de las funciones asignadas a los servicios de Seguridad Privada.

b) Integración y distribución de la información: La información procedente de la Seguridad Privada será integrada en el sistema de inteligencia del Cuerpo Nacional de Policía, para su explotación por parte de las Unidades Policiales competentes, participando a otros Cuerpos de Seguridad la que resulte de su competencia.

c) Participación en la planificación: En la planificación operativa del Cuerpo Na­cional de Policía se considerará la participación activa de los servicios y de las capacidades del Sector de la Seguridad Privada.

d) Mejora continua: Desde el Cuerpo Nacional de Policía se tomarán en cuenta cuantas propuestas de mejora de la colaboración realice la Seguridad Privada.

e) Reconocimiento profesional: Siempre que en las actuaciones del Cuerpo Na­cional de Policía se haya contado con el aporte informativo o material de la Seguridad Privada, se procederá a efectuar el correspondiente reconocimiento profesional.

Sin perjuicio de la obligación del Sector de la Seguridad Privada de colaborar con los demás Cuerpos y Fuerza de Seguridad, quienes participen en los programas de trabajo dispuestos para la colaboración con el Cuerpo Nacional de Policía, asumirá los siguientes compromisos:

a) Utilizar los procedimientos y los canales dispuestos por el Cuerpo Nacional de Policía para la materialización de los distintos actos de colaboración.

b) Poner a disposición del Cuerpo Nacional de Policía cuanta información posea sobre hechos delictivos o susceptibles de afectar a la seguridad ciudadana, co­rrespondiente a su ámbito de competencias

c) Cumplir en todo momento con su deber de auxilio y colaboración, facilitando al Cuerpo Nacional de Policía, tanto de propia iniciativa como a su requerimiento, la información y el apoyo que resulte necesario en los ámbitos preventivos y de investigación.

d) Hacer un buen uso de la información que reciba del Cuerpo Nacional de Policía, utilizándola de la manera más adecuada para la mejora de la seguridad ciudada­na y para la efectividad y eficiencia de los servicios de seguridad privada.

e) Guardar la reserva necesaria en relación con la información o apoyo que pueda demandar y recibir del Cuerpo Nacional de Policía, usando la información para los exclusivos fines para los que fue solicitada y suministrada.

Tanto el Cuerpo Nacional de Policía como el Sector de la Seguridad Privada partici­pante en los programas de colaboración, se comprometen a:

a) Mantener una voluntad y actitud proactiva, abierta y favorable a la colabora­ción, tratando de superar los posibles inconvenientes o dificultades que en cada caso puedan presentarse.

b) Acusar recibo y dar cumplida respuesta a las solicitudes que puedan dirigirse mutuamente, llevando a cabo las acciones que sean necesarias en relación con las mismas.

c) Disponer de la información para la finalidad de seguridad.

Grados de relación. El tipo de información que puede suministrase y recibirse por parte del Cuerpo Nacional de Policía estará referida a la comunicación de incidencias y alertas de seguridad, acontecimientos especiales, ejecución de planes, personas detenidas, identi­ficadas o buscadas, objetos o vehículos sospechosos o sustraídos, modalidades delictivas, evolución de la criminalidad, informes de situación, boletines informativos, comproba­ción de datos y antecedentes, y otros de similar naturaleza que puedan redundar en bene­ficio de la seguridad pública.

El aporte y tipo de información a suministrar al Sector de la Seguridad Privada por parte del Cuerpo Nacional de Policía estará en función del compromiso de seguridad al­canzado por el colaborador con el Cuerpo Nacional de Policía.

La evaluación de la eficacia y compromiso de la colaboración demostrada con el Cuerpo Nacional de Policía, se realizará, por su Dirección Adjunta Operativa, de acuerdo con la siguiente correspondencia:

Grado 1: No se realizará aporte alguno de información por parte del Cuerpo Nacional de Policía cuando la colaboración del Sector de la Seguridad Privada únicamente se pro­duzca como simple exigencia de su deber de colaboración a requerimiento del Cuerpo Nacional de Policía.

Grado 2: Cuando a iniciativa del Sector de la Seguridad Privada se produzcan aportes ocasionales de información al Cuerpo Nacional de Policía, como cumplimiento estricto de su deber de colaboración, por parte del Cuerpo Nacional de Policía únicamente se pro­cederá a la confirmación de la veracidad, utilidad y destino de la información facilitada, sin más aporte de información.

Grado 3: El Cuerpo Nacional de Policía facilitará información sobre datos específicos, es­tadísticas e informaciones de interés profesional cuando se constate una voluntad perma­nente de colaboración, por parte del Sector de la Seguridad Privada, con aporte habitual de información al Cuerpo Nacional de Policía.

Grado 4: Por parte del Cuerpo Nacional de Policía se facilitarán informaciones comple­mentarias y prestación de apoyos policiales cuando el Sector de la Seguridad Privada haya establecido un compromiso de apoyo material a las operaciones policiales a través de su participación activa y constante en los Programas de Trabajo del Cuerpo Nacional de Policía.

Metodología de trabajo. El contacto institucional entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada, se llevará a cabo en dos niveles de relación:

a) El nivel directivo nacional, representado por la Unidad Central de Seguridad Privada, destinado al conocimiento de las cuestiones de carácter general que afecten a las entidades con ámbito estatal de actuación.

b) El nivel ejecutivo provincial, representado por la correspondiente Unidad Po­licial de Seguridad Privada, encargada del tratamiento de las cuestiones que afecten a las entidades de su ámbito territorial de actuación.

Los Grupos de Seguridad Privada (Grupos SEGURPRI), tanto de la Unidad Central como de sus Unidades Provinciales, constituyen el canal profesional único previamente predeterminado que ha de ser utilizado por ambas partes para establecer las relaciones de colaboración entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada.

Con la finalidad de mejorar la coordinación y evitar posibles disfunciones, los re­querimientos de información que se consideren necesarios para la práctica de actuaciones operativas, tanto los procedentes del Cuerpo Nacional de Policía como del Sector de la Seguridad Privada, se realizarán a través de los respectivos Grupos SEGURPRI, que se­rán los encargados de canalizar la información generada por el Sector, a fin de que pueda ser debidamente evaluada, y de establecer el contacto profesional que resulte necesario en cada caso.

Los Grupos SEGURPRI, además de los cometidos propios de control e inspección de la Seguridad Privada reglamentariamente establecidos, tendrán la misión de actuar como canal de trasmisión entre la organización policial del Cuerpo Nacional de Policía y los distintos organismos y entidades del Sector de la Seguridad Privada, a cuyo fin se encargarán de llevar a cabo las siguientes actuaciones:

a) Canalizar los respectivos requerimientos de colaboración que se dirijan entre las Unidades Policiales del Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada, recibiendo y facilitando las respuestas a los requerimientos efectuados.

b) Facilitar el contacto y el conocimiento, institucional y operativo, entre las dis­tintas Unidades del Cuerpo Nacional de Policía y las entidades, responsables y usuarios del Sector de la Seguridad Privada.

c) Coordinar y difundir la información operativa que se produzca en el Sector de la Seguridad Privada o que pueda ser de su interés.

Los requerimientos de información se realizarán cumplimentando los respectivos formularios, que serán remitidos a través del Grupo SEGURPRI correspondiente, que será quien mantenga el contacto con el destinatario, al que enviará el requerimiento y recibirá de él la respuesta adecuada, que hará llegar al requirente, todo ello sin perjuicio del contacto directo que pueda establecerse con la Unidad Policial concernida para el mejor seguimiento del asunto, aclaración de dudas u otras cuestiones que se consideren de interés por las partes.

Para el eficaz cumplimiento de las funciones encomendadas a los Grupos SEGUR­PRI, los responsables policiales del Cuerpo Nacional de Policía potenciarán su operativi­dad, dotándolos de los recursos humanos y materiales que resulten necesarios para llevar a cabo sus respectivos cometidos operativos y de gestión.

Estructura de comunicación. En el nivel nacional, la estructura humana y organizativa que el Cuerpo Nacional de Policía pone a disposición del Sector de la Seguridad Privada para facilitar sus comunicaciones, se constituye por los siguientes servicios operativos:

a) La Sala de Coordinación Operativa de la Comisaría General de Seguridad.

b) La Sección de Colaboración de la Unidad Central de Seguridad Privada.

c) La Sección de Coordinación de la Unidad Central de Seguridad Privada.

En el nivel provincial, los servicios operativos encargados de facilitar la comuni­cación entre el Cuerpo Nacional de Policía y el Sector de la Seguridad Privada, son los siguientes:

a) La Sala Policial del 091 de las Brigadas Provinciales de Seguridad Ciudadana

b) Los Grupos SEGURPRI de las Brigadas Provinciales de Seguridad Ciudadana

5.1.2 Especial coordinación del Departamento de Seguridad Privada del banco con la Policía

La relación entre el Departamento de Seguridad del banco y la Policía debe ser cons­tante, y basado en principios de confianza mutua sin perjuicio de que la información que fluya sea con arreglo a lo establecido en el Ordenamiento Jurídico y a través del conducto establecido por Red Azul.

Además, no debemos olvidar que existen otros canales de comunicación indirectos que acaban interconectando ambos sistemas como se da en las comunicaciones por ope­raciones sospechosas que se trasladan al SEPBLAC y cuando son constitutivas de delito se trasladan a la Policía mediante unidades altamente especializadas como sucede con la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, Brigada Central de Inteligencia Financiera, unidad adscrita a aquel servicio que analiza operaciones susceptibles de constituir infrac­ciones a la ley de prevención de blanqueo de capitales.

Si no existiera esa colaboración como se podrían identificar a aquellos individuos que pretender expender moneda falsa, cobrar cheques sustraídos y manipulados con pro­ductos químicos y falsificados, estafar a la entidad con órdenes de transferencias falsas, cometer atracos o robos organizados y actos vandálicos, atentar contra sus responsables mediante secuestros dirigidos a cometer atracos en la entidad, etc.

Y, sin olvidarnos de las operaciones susceptibles de ser constitutivas de blanqueo de capitales que la entidad está obligada a evitar y que en la banca se pueden dar muchas tipologías como los envíos de dinero al exterior cometidos por individuos concertados por terceros, las transferencias electrónicas al exterior mediante bancos corresponsables, la emisión de dinero electrónico que gestionan terceros no identificados, los sistemas de compensación de cuentas bancarias que dificulta la identificación de los actores interesa­dos, las operaciones por cajeros automáticos por personas autorizadas por su titular, etc.

No olvidemos que en la actualidad existen una serie de riesgos que se han manifesta­do como consecuencia de las ventajas que nos ha traído la globalización de la economía y que la delincuencia organizada se ha aprovechado. La amenaza terrorista está ahí presente y la criminalidad organizada cada vez está más presente en la dirección y ejecución de robos, atracos y fraudes altamente especializados.

Toda esta actividad criminal obliga a estar unidos para contrarrestar los efectos ad­versos de esta actividad delictiva.

Todos los expertos en Seguridad Bancaria suscriben esta necesidad de colaboración mutua en la prevención de hechos delictivos en el seno de las entidades de crédito, cola­boración que siempre ha permitido alcanzar cotas de seguridad y eficacia óptimas y que nadie discute.

Continue Reading
Advertisement

Categorias

Archivos

Mas vistos